Automatismos para puertas de garaje

 

El garaje

Conocido también con el término de aparcamiento. El término garaje es de origen francés, pero deriva del germánico «garer», esto es, proteger. En efecto, la definición que los diccionarios dan de aparcamiento es que se trata de un compartimento cubierto para la protección de uno o varios coches.

 

El acceso al garaje

Los garajes son un elemento de indudable utilidad, a menudo utilizados con el doble papel de lugar donde guardar el taller de bricolaje. Por lo tanto, se trata de locales muy aprovechados, pero también de acceso directo desde el exterior y que se comunican con el exterior mismo. Esto comporta que el acceso o la salida del garaje, en caso de mal tiempo, exponen a quien entra o sale a la intemperie.

 

Automatismos para puertas de garaje

Para evitar el inconveniente de tener que realizar la apertura y el cierre de las puertas del garaje bajo la lluvia, la nieve o el granizo, etc… los fabricantes han ideado los automatismos para puertas de garaje.

Esencialmente, se trata de sistemas de automatismos concebidos exclusivamente para este tipo de utilización. Han sido estudiados para operar en puertas seccionales o basculantes: dos sistemas diferentes que obtienen el mismo efecto: hacer que sea más cómoda y fácil la entrada y la salida del garaje.

Para las puertas seccionales se propone un motorreductor electromecánico que funciona a baja tensión, a 24 voltios con encoder. Es adecuado para basculantes de resortes y seccionales, con un mecanismo de arrastre de correa o con cadena. Además, posee la central de mando incorporada. Aquí estamos en presencia de un instrumento concebido para operar en ámbito residencial, aunque también en puertas de grandes dimensiones y de uso intensivo y continuo. Asimismo, existe la posibilidad de instalación a 90° gracias al cabezal orientable. La presencia de las baterías, que son opcionales, garantiza el funcionamiento incluso si falta la alimentación eléctrica.