Motor de automatización de persianas

La persiana

Término totalmente italiano, la palabra «tapparella» (del italiano «tappare», tapar, cerrar) es sinónimo de celosía enrollable, derivado del dialecto milanés, pero que ya forma parte del lenguaje de uso común.
La persiana es la versión doméstica de la puerta enrollable que en los sectores comercial e industrial se utiliza para cerrar el acceso de tiendas y almacenes.

 

El funcionamiento de una persiana

La persiana es uno de los sistemas de cierre de puertas y ventanas más utilizados. Son de muchos tipos, hechos de diferentes materiales, hasta las versiones blindadas, para garantizar una mayor seguridad a los ocupantes del edificio donde se montan.
La persiana funciona mediante un rodillo, denominado eje motriz, situado en el punto más alto del compartimento que la alberga, en el que se deslizan los elementos horizontales. Un sistema de poleas, combinado con un muelle, permite el ascenso y descenso de la totalidad de los elementos que se desplazan dentro de dos guías laterales.
La operación clásica es manual: al actuar sobre una correa colocada lateralmente a la ventana o puerta, la persiana sube o baja.

 

 

Motor de automatización de persianas

La motorización de las persianas no es invento muy reciente, pero los descubrimientos de última generación y el advenimiento de las casas domóticas están aumentando y perfeccionando su uso, creando una serie de usos que hace unos años no eran posibles.
Los motores tubulares también se utilizan en los toldos con la adición de la maniobra de rescate manual. En este caso, la combinación con sensores de viento, crepusculares, sensores de detección de lluvia, permite el cierre automático de los mismos sin intervención humana. Una gran comodidad de uso y seguridad, especialmente si los ocupantes no están en casa cuando se manifiestan inclemencias del tiempo. Por supuesto, la automatización puede ser parcial o total: en la automatización parcial, el hombre se asegura de que el sistema sea encendido y apagado por mandos a distancia o interruptores, mientras que la automatización completa deja la gestión de situaciones a las unidades de control electrónico, a través del análisis de las señales provenientes de los sensores. Naturalmente, la tecnología se puede aplicar a las persianas.