Motorreductores eléctricos para puertas correderas: el uso residencial

 

Motorreductores eléctricos para puertas correderas: el uso residencial

 

Tau realiza soluciones específicas, concebidas específicamente para las diferentes necesidades operativas, bien sean residenciales, de bloques de pisos o industriales.
En el ámbito residencial, los motorreductores admiten cargas de 400 kg hasta 1200 kg, dependiendo de los modelos y pueden incorporar motorreductores de 230, 24 o 12 voltios.
Estos productos se comercializan con los finales de carrera mecánicos integrados, pero se puede disponer opcionalmente de finales de carrera magnéticos; las versiones que funcionan con baja tensión aprovechan la tecnología de codificador que elimina la presencia de los finales de carrera.
Además, están dotados de cuadro de mando y receptor bicanal incorporado.

Motorreductores eléctricos para puertas correderas: el uso en bloques de pisos

 

Para un uso en bloques de pisos e industrial, se proponen motorreductores de baja tensión con codificador y finales de carrera (en algunos casos con funcionamiento magnético) con o sin cuadro eléctrico de mando y receptor de radio bicanal rolling code incorporado. 230 400 voltios son las tensiones de utilización, unidas a una velocidad hasta 24 metros (para los motores rápidos) por minuto y capacidad de soportar cargas de hasta 2000 kg.
Todos los productos están realizados de conformidad con las normas UNI EN 12445:2002 y UNI EN 12453:2002, los modelos con el codificador incorporado pueden detectar obstáculos, son fabricados con un sistema de deceleración en cierre/apertura y garantizan la seguridad antiaplastamiento.

 

Motorreductores eléctricos para puertas correderas: el uso industrial

 

El uso industrial: inevitablemente, requiere potencias específicas: aquí se soportan cargas de hasta 4000 kg por hoja. Como es previsible, la tensión de utilización es de 400 voltios. Los motorreductores se suministran con cuadro de mandos, mientras que los carters son de acero inoxidable o de chapa barnizada, fricción antiaplastamiento de tipo mecánico o regulable.
Algunos modelos han sido concebidos para trabajar con cerramientos de grandes dimensiones y capacidades excepcionales. Completan la gama de prestaciones los engranajes de metal y bronce para una mayor duración y silencio y el motor autoventilado para aumentar el ciclo de trabajo (+ 50% respecto a los otros modelos).